Aitana vino totalmente dormidita, ya solo al verla te daban ganas de achucharla y es que estaba para comersela, jejeje se portó de maravilla y nos dejó trastear con ella todo lo que quisimos.

Su mamá se la veía muy feliz con la llegada de su princesita, estoy seguro que van a llevarse de maravilla y que serán grandes amigas, Elena es una gran madre y estaba deseando conocerla.

Las primeras fotos que hice a Aitana a penas se la veía, fue en la sesión premamá y aun estaba en la tripita de su mamá!! jajaja, pero por fin salió y pude sacar fotos de esa carita tan dulce y bonita que tiene.

Un beso y que seáis muy, muy felices!!