Cuando Inés y Ray nos propusieron hacerles el día de su boda tenían claro que querían que se la hiciéramos nosotros, desde el primer momento conectamos a la perfección y es que con Ray es imposible no estar de guasa todo el rato jajaja e Inés aunque es todo lo contrario se complementa de maravilla.

Decidimos buscar un sitio alejados para estar muy tranquilos y que nada ni nadie les molestara, solo les pedimos que fueran naturales, que fueran ellos mismos, y que se olvidaran que estábamos allí...

Creo que el reportaje salió muy bonito y que siempre tendrán un gran recuerdo de este momento.

Pronto veremos también su boda, mientras tanto, os dejo estas fotos de resumen...