Lo mejor de las entrevistas con las parejas es que da lugar a conocernos antes de la boda, que nos cuenten que tienen pensado, que es lo que quieren y hacernos participes de ese día tan especial.

Nacho tenía toda la boda bien estructurada y no quería que nada fallara, había escogido uno de los lugares más bonitos que jamás habíamos estado, la finca el campillo tenía todo lo que siempre habían soñado y solo necesitaban que les hiciéramos las fotos que recordaran ese día tan especial.

Isabel estaba espectacular y muy nerviosa, no pudo evitar emocionarse un par de veces, era la boda que siempre había soñado y estaba feliz de por fin unirse a Nacho.

Victor y yo disfrutamos haciendo esta boda y disfrutando de una finca de ensueño.